El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, informó este miércoles que su Gobierno permitirá a las autoridades estadounidenses acceder a la investigación de la masacre de la familia mormona del pasado lunes, en la que fueron asesinados seis menores de edad y tres mujeres en Bavispe, en el estado mexicano de Sonora, casi en la frontera norte del país.

Las declaraciones del mandatario se producen luego de que el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, informase que las autoridades mexicanas permitirán que su vecino del norte pueda dar seguimiento al caso, en reciprocidad a la manera en que el Ejecutivo de Trump accedió a dar seguimiento a las autoridades mexicanas en torno a las investigaciones sobre el atentado contra mexicanos ocurrido en El Paso, Texas (EE.UU.), en agosto pasado.

«Así como nos permitieron a nosotros darle seguimiento a la investigación del caso de los asesinatos de mexicanos en El Paso, Texas –que la llevan autoridades estadounidenses, como corresponde, pero nos permiten darle seguimiento a la investigación, fue un acuerdo que se tomó– lo mismo para este caso», dijo el presidente López Obrador en su conferencia matutina de este miércoles 6 de noviembre.

«Nosotros nos encargamos que se investigue y se haga justicia. No tenemos ninguna limitación para que se pueda informarles de cómo va la investigación y si ellos quieren participar, lo podrían hacer. Esto está permitido por acuerdos bilaterales», agregó.

Armas fabricadas en EE.UU.
En la conferencia de prensa, Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, informó que las armas con las que se perpetró el ataque contra las familias mormones fueron fabricadas en EE.UU.

«En las primeras pesquisas en la recolección de casquillos nos permite reconocer el calibre de casquillos .223 de fabricación Remington y de procedencia norteamericana, este es uno de los datos más relevantes», dijo Durazo.

En este sentido, el canciller Ebrard señaló que el Gobierno mexicano colaborará con el FBI (Buró Federal de Investigaciones de EE.UU.) para rastrear cómo fue que las armas utilizadas en la agresión ingresaron a territorio mexicano.

«Es muy probable que encontremos armas que son de fabricación, en alguna proporción, estadounidense, y se tiene que hacer un trabajo conjunto, tenemos que ver cómo se manejan esas armas en la zona, cómo entran. México tiene que hacer esa investigación, seguramente lo hará la Fiscalía General de la República y se compartirá la información con el FBI para que ellos hagan lo propio en EE.UU. Este es un ejemplo de cooperación», señaló Ebrard.

Apuntan a posibles agresores en dos hechos separados
El Gobierno mexicano también presentó un informe con una línea de tiempo actualizada sobre el día de la masacre.

Entre las novedades, se informó que las tres camionetas atacadas no iban en una caravana, como se mencionó en un principio, sino que viajaban de manera separada.

Dejar respuesta