Por supuesto; no es ni por asomo el primer acercamiento que el grupo político del ex Alcalde Ramón Guzmán, sostuvo el día de hoy en un desayuno en el Hotel Fray Marcos.

Esta más que comprobado que este grupo siguió trabajando desde el día siguiente de aquel 16 de septiembre de 2015 cuando le entregaron el poder al PAN y al Temo Galindo.

La decisión de salir a presentarse públicamente en el feudo del Alcalde Jesús Antonio Pujol Irastorza, esta cargado de especial simbolismo, que apenas los avezados se atreven a interpretar y verán que surgirían transcripciones varias.

Este aderezo político del «Moncho Group» le viene a poner sabor al caldo tricolor con el aviso y reto a la vez de que ellos están pasos adelante de otros que andan pensando apenas en alianzas contra natura.

Quien piense que Ramón Guzmán Muñoz, es hueso fácil de roer y que los pueden contentar con tortillas duras, están en un error: y nada más para negociar tiene estrellas que se plantan para competir.

Así nada más para poner sazón a la sopa, de entrada tiene en su establo al Premio Estatal de la Juventud, al jovenzuelo Ángel «vaine» Quiñones Montes, a quien lo traen insulfado con que puede ser Diputado.

Pero muy aparte de ese sueño, también ese Grupo trae una realidad de peso en la persona del Manuel Hopkins Ruiz, ya avanzado en su posicionamiento pues en el 2015 dio la pelea en serio contra la imposición.

De las grandes ventajas que tienen este grupo es que todos y cada uno de ellos ya saben lo que tienen que hacer y respetan el liderazgo y ordenamiento del cabeza de serie, o sea no son de improvisar como en la actualidad.

Ahí tienen entre ellos al Master en Derecho Luis Alberto Coronado Arriola, una chucha cuerera en eso de hacer su chamba, como igual lo es Enrique Robles Romo y Rafael García Aulcy, que se les fueron enteras las papas en la pavimentación de la Obregón,pero esa es historia aparte.

Esta maquinaria debidamente aceitada, es de las que llegan lejos y saben dar resultados; puestos y dispuestos porque saben ganar; no como los que desde el Edificio se quieren brincarse a un Palacio, con riesgo de tropezarse en las escaleras. Dicen.

Lo sostuvimos desde un principio, si esperaban que el «Moncho» se quedara viendo las carreras desde las gradas, apostando a tenerlo de aliado, está lejana la posibilidad.

A estas alturas,la fórmula ya debe estar diseñada y quien piense que la limitante de las siglas pudiera frenar al «Moncho Group» tendrá que espera sentado por la calle Independencia… Hagan sus apuestas.

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