Francisco Rodríguez Rodríguez

Kiosco Mayor
Miércoles 14 de agosto de 2019
*Perdió oportunidad de recobrar la confianza
*Fue elección de dirigencia al viejo estilo priista
*Medallas se ganan a pesar del gobierno: Lilly Téllez
La cúpula del Revolucionario Institucional se salió con la suya. Apabullaron a la fórmula integrada por Ivonne Ortega y José Encarnación Alfaro para hacer nuevo presidente de ese partido al gobernador de Campeche con licencia, Alejandro Moreno Cárdenas, totalmente desconocido en la base priista pero favorecido por quienes siguen mandando en el PRI.
Desde temprana hora del pasado domingo, día de la votación, la misma Ivonne Ortega estuvo informando a través de su cuenta de twitter de muchas evidentes irregularidades detectadas en diferentes regiones del país. Anomalías como urnas “embarazadas”, compra de votos, “acarreos” e individuos que votaron en más de una ocasión o que lo hicieron con credencial perteneciente a otra persona.
El PRI perdió la oportunidad de recuperar la credibilidad de la sociedad y sobre todo de su propia militancia. Se exhibió como un partido tramposo que no se respeta a sí mismo y optó por seguir siendo el mismo no obstante la debacle que vive por el rechazo de millones de mexicanos mostrado en la elección del 2018.
Se ve difícil que desde la dirigencia nacional se pueda hacer algo positivo por ese partido, creo más bien tendría que ser desde las regiones donde surja la fortaleza, siempre y cuando los liderazgos locales no se dejen imponer por esa cúpula que solo mira sus intereses.
En 22 meses, aproximadamente, habrá elección federal (Cámara de Diputados) y locales en algunas entidades del país, como es el caso de Sonora donde se elegirá Gobernador, Congreso y 72 ayuntamientos.
Para el PRI, la prioridad es la elección federal, es decir ganar diputaciones para lograr un contrapeso en el Congreso de la Unión, actualmente en manos de MORENA, lo cual no es tan fácil como algunos suponen, porque solo le apuestan al desgaste del Presidente López Obrador y su partido en lugar de sustentar su pretensión en primero refundar al tricolor y promover cuadros verdaderamente competitivos, no reciclados. Pero el primer paso es recuperar la confianza de la sociedad y de la militancia, oportunidad que acaban de perder por llevar a cabo un proceso de elección de dirigencia tan desaseado y vergonzoso hasta para los mismos priistas.
En el caso de Sonora hay liderazgo tricolor, la Gobernadora Claudia Pavlovich, y hay presidente innovador, Ernesto De Lucas, que, al menos eso esperamos, no habrán de someterse a caprichos de la dirigencia nacional a la hora de seleccionar candidaturas, porque de hacerlo, no habrá buen pronóstico electoral para el tricolor en nuestra entidad.
Al tiempo.
EL CINISMO A SU MÁXIMA EXPRESIÓN
De veras que cuando uno cree haberlo visto todo, siempre ocurre un acto que te demuestra lo contrario. Y me refiero al cinismo de la sonorense Ana Gabriela Guevara quien sin pudor alguno le entregó al Presidente Andrés Manuel López Obrador una medalla por el éxito obtenido de los deportistas mexicanos en los Juego Panamericanos, cuando el triunfo fue a pesar del desaire de la llamada Cuarta Transformación y de la misma titular de la CONADE.
Nunca como ahora los deportistas sufrieron al máximo para costearse su participación. Fue el coraje por salir adelante y el apoyo económico que recibieron de sus familias, amigos y algunos patrocinadores que consiguieron, lo que hizo posible el viaje a Perú. Ah, pero ahora que regresan triunfantes, pues le cuelgan una medallita al Sr. Presidente. Además, es absurdo pensar que estos deportistas lograron el éxito en unos meses que lleva este gobierno, todos ellos son profesionales del deporte que llevan años de entrenamiento.
La Senadora por Sonora, de MORENA, Lilly Téllez, tiene toda la razón al exponer en su cuenta de twitter que “los deportistas mexicanos no ganan medallas gracias al gobierno; las ganan a pesar del gobierno”.

Dejar respuesta